divendres, 22 d’agost de 2008

I love you too much Berlín


Volví de Berlín, de nuevo, como en tantas otras ocasiones…volví de mi Berlín, de mi Berlín grandioso y muy pequeño, de mis gentes y las suyas, de sus patios y sus parques. Ya casi ni recuerdo las veces que he vuelto y he dejado ahí un poco más de mi corazón…pero nunca olvido aquel primer recuerdo de su torre saludándome y yo pequeña abriendo los ojos al mundo. Y tampoco queda atrás el olor de sus calles, de carbón y ciudad vieja, ni el color gris de su cielo donde el sol parece tener vergüenza de brillar. Y de nuevo me reencuentro , como cada vez, con el sinsabor de conocer que la ciudad cambia y abandona el polvo del pasado, cuando eran dos las berlines y una miraba con recelo la otra. Y esos mueblos polvorientos envejecen y desaparecen con los tiempos que llegan ...ahí se me rompe algo.

Berlín es, sin duda, única. Mi pequeño jardín de escapadas y juegos con la vida y el azar.